¿Qué diferencia hay entre la ecografía de mama y la mamografía? 

Esta es una pregunta que me hacen mucho mis pacientes ¿para qué sirve la ecografía de mama? ¿qué es mejor, la mamografía o la ecografía? ¿no puede hacerme solamente la ecografía que no duele, en lugar de la mamografía? etc.. 

En esta entrada les contaré en que contextos es de utilidad esta técnica y en cuales no.  

Lo primero que debéis saber es que esta técnica por sí sola, no ha demostrado una reducción significativa de la mortalidad por cáncer de mama, por  tanto, NO, la ecografía de mama no puede sustituir a una mamografía si tienes más de 40 años y quieres comenzar tus revisiones. Uno de los hallazgos más precoces que podemos ver los radiólogos y que nos hacen pensar en un posible inicio de lesión maligna, son las calcificaciones con unas características concretas, pues bien, estas calcificaciones las podemos ver y caracterizar con la mamografía, pero no con la ecografía. 

¿Entonces para qué sirve la ecografía de mama? 

El punto fuerte de la ecografía de mama es que es absolutamente inocua ( sin nada de radiación), por eso es la prueba que vamos a utilizar los radiólogos en mujeres jóvenes, donde lo más probable ante un síntoma es que se trate de algo benigno y fácil de detectar con la ecografía. Es relativamente frecuente la aparición de bultos palpables en adolescentes y mujeres jóvenes, muchos de esos bultos van a estar relacionados con la ovulación y otros con los que llamamos cambios fibroquísticos benignos, hallazgos muy frecuentes. La ecografía es una técnica ideal para diagnosticar estos hallazgos y tranquilizar a la paciente. Muchas veces estos bultos se corresponden con acúmulos de líquido (que los radiólogos llamamos quistes). Son lesiones absolutamente benignas pero que pueden asustar mucho en incluso resultar dolorosos. En algunos casos de mucha molestia, tu radiólogo podrá aspirar el contenido del quiste mediante un procedimiento muy sencillo para aliviar tus síntomas. 

 También será la técnica que utilizaremos de inicio en mujeres embarazadas para evitar la mamografía, si vemos una lesión benigna con ecografía ya no hará falta hacer más cosas. 

 En mujeres que están dando el pecho que se noten un bulto será la técnica que utilizaremos en primer lugar, porque lo más probable, en este momento, es que los síntomas por los que consultan estén relacionados con la lactancia e identificables con la ecografía. 

En el caso de las revisiones de mujeres asintomáticas la ecografía tiene un papel complementario, es decir, que va a aportar información adicional a la que obtenemos de la mamografía, en casos particulares como mujeres con mamas densas (este asunto será motivo de otra entrada), tu radiólogo decidirá si es necesario hacerte la ecografía o no en función del tipo de mama que tengas, o si ve algún hallazgo que lo requiera. 

Otras situaciones en las que realizaremos ecografía de mama serán: 

  • Estudio de los síntomas mamarios en el hombre. 
  • Es el método de elección en el estudio de la axila para valorar si existen ganglios sospechosos.  
  • Para revisar la zona en mujeres que tienen mastectomía uni o bilateral. 
  • Se utiliza como método de elección en la guía para realizar biopsias (salvo para biopsiar las calcificaciones que solo se identifiquen en mamografía) ya que una de sus grandes ventajas es poder observar el trayecto de la aguja en tiempo real. Guía para colocación de marcadores o marcadores prequirúrgicos, (hablaremos de estos procedimientos en próximas entradas).  

Es muy importante que la ecografía mamaria sea realizada por un radiólogo especialista en mama, familiarizado con está técnica, así se evitarán biopsias innecesarias o que hallazgos sutiles pasen desapercibidos.   

En resumen, se trata de una técnica de mucha utilidad en patología mamaria  pero que NO sustituye a la mamografía en el cribado del cáncer de mama. 

 Espero que con esta entrada hayamos resuelto muchas de tus dudas. Abiertos a qué preguntes lo que te interese.

Hugo de la Rosa.

 

 

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